sábado, 16 de agosto de 2008

Dilema Moral 5:

Probablemente, habrás oído el dicho siguiente: "la ley está por encima de todas las personas", con el cual se quiere significar la igualdad jurídica, es decir, que ninguna persona, por muy importante que sea, escape a la acción de las leyes.
Ahora bien, a veces nos resulta muy difícil cumplir ese mandato, sobre todo si el peso de la ley debe caer sobre personas a las que amamos o nos sentimos íntimamente unidos. Por eso, en la mayoría de Estados democráticos, la ley reconoce el derecho que tienen los ciudadanos a no declarar en contra de su propia familia, aunque conozcan hechos que la imputen en un delito (en otros casos, podrían ser acusados de cómplices o encubridores).
Sin embargo, no siempre fue así. A lo largo de la historia hubo numerosos casos donde un padre debió juzgar a su hijo por la comisión de un delito, o un hermano a su propio hermano, etc. En todos ellos, debieron optar por atender a las razones de la ley o a las razones de su corazón.
¿Qué hubieras hecho tú en un caso semejante: juzgarlos exclusivamente por la ley, o ser benevolente con el acusado por razones de afecto y comprensión de los móviles que lo condujeron al delito?
¿Consideras inhumano al que actuó contra su propia familia por respeto a la ley? ¿Crees que debe considerarse como hipócrita y egoísta al que no lo hizo así?

No hay comentarios: